Prohibido

Eran las seis de la tarde y Alfonso lo había vuelto a hacer. Dos o tres veces por semana ese chiquillo endemoniado salía de la casa sin dejar rastro. Nadie sabía dónde iba ni a qué se dedicaba en sus escapadas. Solo sabían que a la hora de la cena estaba ya de vuelta. Sus padres estaban preocupados y muy enfadados, las estrictas normas que regían la casa de los Duarte no eran una tontería que uno podía saltarse así, sin más. A ellos les rondaban mil ideas en la cabeza, pero ninguna de ellas era muy buena. Ya se sabe, los chicos cuando empiezan a frecuentar según que amistades, pueden terminar metidos en problemas hasta las cejas.

Luisa y Fernando, gente del servicio, habían salido algún día a buscar a Alfonso, sin ningún éxito. Parecía que el mismo Dios Momo se hubiera tragado a aquel granuja. Buscaron por los callejones, las calles más transitadas, la playa y hasta en las rocas de detrás del castillo. Pero nada, no hubo manera. Sus padres habían montado en cólera cuando, a la hora de la cena, Alfonsito se sentó tan pancho en su silla y había sostenido, con una tranquilidad pasmosa, que había estado en su dormitorio toda la tarde, estudiando. Después de aguantar el «chaparrón» mientras cenaba, había salido tan contento hacia su aposento, dejando a sus padres con el mismo berrinche de antes, pero sumándole la indignación de quien sabe que su hijo le miente en sus mismas narices.

Foto de Mario Aranda by Pixabay

Alfonso Duarte de Viniegra. 14 años. Primer hijo del matrimonio formado por D. Diego Duarte, ilustre mercante, y Dña.Teresa Viniegra, hija de un conocido marino en la ciudad. Nobles ambos, de reconocido prestigio y poseedores de una vasta fortuna, fruto del trabajo de D. Diego y los favores de su suegro. Alfonso ha estudiado, hasta el curso pasado, en el colegio inglés que hay frente a la majestuosa finca de sus padres. Ahora, habiendo terminado los estudios primarios, su padre prepara su matriculación en un instituto francés, donde tiene conocidos y estará bien atendido.

Mientras llega el día de su partida, Alfonso se dedica a disfrutar del verano. Alguna vez baja a la playa. A veces sale con su madre al balneario, a darse baños de barro, que todos dicen que es muy beneficioso para la piel…pero que a él le dan un asco imponente.

Una de las últimas veces que fue al balneario, ocurrió algo. Conoció a Carmelita, la hija de una de las mujeres que sirven allí. Carmelita era una chica menuda y morenita, con el pelo largo recogido en una trenza. Siempre iba corriendo de un lado a otro. Era un manojo de nervios. Sus ojillos negros huían de cualquier mirada, recelaba de todos los que frecuentaban aquel sitio donde le tocaba trabajar todo el día. Aquella tarde ella estaba sentada en las escaleras que daban acceso a la playa, por donde se suponía que no iba a pasar nadie. Pero Alfonso, en su afán por investigar todo el entorno que le rodea, la encontró. Solo bastó una mirada.

Ella jamás fue a buscarlo. No podía. Tenía que ser fuerte, aunque le costase dormirse llorando por no haberlo visto aquel día. No podía dejar que dijesen que ella era esto o lo otro, a su madre le daría un infarto. Alfonso había empezado a ir casi cada día con su madre al balneario y allí lo veía, pero todo era tan limitado, tan corto y seco. Ella se limitaba a sentarse en la escalera de marras, a esperar a Alfonso. A veces venía, otras veces no.

Una de esas veces, como si de un juego se tratase, quedaron al día siguiente en una callejuela de las muchas que había al otro lado de la ciudad, para que ninguna de las madres pudieran encontrarlos.

Al día siguiente, Alfonso escapó por la puerta de la cocina como si fuese a delinquir. Carmelita se escabulló del balneario con la excusa de ir a buscar perfume a la droguería. Corriendo por calles infinitas, pensando que deberían haber quedado más cerca, intentando controlar el temblor de las manos y preguntándose por qué pasaba todo aquello. A las seis cruzaba la esquina Carmelita y allí estaba esperando Alfonso. Los corazones se aceleraban, las mariposas que habitan en los estómagos de los enamorados se agitaban, aunque en el estómago de Carmelita hubiera más hambre que otra cosa. Y los temblores se calmaban al comprobar que aquel otro corazón encandilado estaba a pocos centímetros.

Él siempre iba impecable. Sus pantalones tan elegantes y su camisa tan fina, que aún siendo un niño le daban porte de hombre adinerado, lo que sería en un futuro no muy lejano, claro. Sin embargo, Carmelita, iba con aquella falda, llena de manchas de barro del balneario, despeinada por la carrera y con el único maquillaje que el rubor de ver a aquel chico. Evidentemente, eran diferentes. O al menos, eso decía la gente.

Esa misma gente que trataban a Carmelita y su madre, y al resto del servicio, con la punta del zapato. Esa gente que consideraban que el servicio debía sufrir por el simple echo de serlo. Gente despreciable que se creían dignos por tener dinero.

Las primeras citas fueron inocentes, porque los pensamientos podían más que el corazón. Se limitaban a charlar, a contarse sus cosas, como habían pasado el día. La compañía del otro era muy agradable, poder decir cosas que en casa no se pensaba en decir, poder comportarse como marca la edad. Así, con el paso de las citas, fueron llenándose el uno del otro. Y sin darse cuenta, un día cuando Carmelita llego cinco minutos tarde, le estampó un beso en los labios a Alfonso que lo dejó flotando durante una semana y le hizo caer en la cuenta de que él también deseaba hacerlo. Los besos, abrazos, caricias furtivas, llegaron cuando las charlas se convirtieron en poco para alimentar aquello que había nacido entre los dos. Necesitaban más del otro. Y aquel beso de Carmelita, fue el detonante. No había culpabilidad, solo pasión. Una pasión controlada, no había sexo, no se contemplaba como una opción en aquellos días. Una pasión cálida, prohibida, calculada y muy pensada.

Tenían tiempo límite. No podían dejar que nadie supiese lo suyo, lo que quiera que fuese aquello. Y también iban cambiando de sitio, porque el miedo no les dejaba actuar con espontaneidad. Cada día el acercamiento era más frecuente, tenían más confianza y menos temor a la respuesta del otro. Carmelita le dijo a Alfonso que su hermana había visto una novela en casa de una amiga en la que las parejas se besaban y abrazaban, y era una novela de amor. Entonces aquello era amor, dijo. Alfonso se río y le hizo cosquillas. ¡Pues que sea amor!. Un grito ahogado por una mano temblorosa en la boca, nadie podía escuchar aquello. Nadie en aquellas calles podía verles e ir corriendo a D. Diego a decirle que su hijo se veía con una sirvienta del balneario.

Siempre mirando a las ventanas de las callejuelas que escogían, por si hubiera alguna vecina cotilla que les viese y revelase su secreto. Siempre huyendo, corriendo de aquí para allá. Se cruzaban en el balneario y ni siquiera cruzaban sus miradas, cuando el fuego que les nacía en el alma se podía hasta escuchar. Algún día tendremos que decirlo, le dijo Carmelita un día enfadada. Pero aquello era imposible, Alfonso lo sabía.

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Sus padres jamás aceptarían a Carmelita en su familia, en su casa, en su linea sucesoria. Pero no podía decirle eso a su amada, a su dulce niña del balneario, aquella que corría como el levante por las calles de Cádiz, con sus zapatos raídos, sus manchas de barro y su corazón palpitante por el amor prohibido. No podía decirle que solo entraría en su casa si era para servir, si era para sufrir durante toda su vida por un hombre que probablemente saldría a casarse desde aquella casa en la que ella tendría que limpiar. No podía partir su alma así.

Aquello duró, como dice la canción, lo que tuvo que durar. Alfonso partió a las tierras francesas. Carmelita se quedó esperándolo, acudiendo durante días a citas que ni siquiera habían planificado. Llorando noches enteras. Curando su carita linda de las quemaduras que le producían sus propias lágrimas. Dejando que el viento de levante le curase el corazón y le secase el alma, remojando sus pies en la orilla a la caída de la tarde y recordando por siempre la pasión que aquel amor prohibido despertó en un tiempo donde las personas valían según su cartera.

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Novedades literarias. Semana del 1 al 8 de Mayo.

Estrenamos este mes con un buen racimo de novedades a la vista. Sobre todo nos vamos a encontrar mucha fantasía y mucha literatura enfocada al público juvenil, en todas las temáticas posibles. Empezamos.

Día 2:

  • El otro lado del cielo, Annie Kaufman y Megan Spooner (Hidra),Preventa AQUÍ, (Ficción juvenil). 400 páginas. En un mundo fantástico en el que las autoras nos presentan a los monarcas del reino del cielo y de la tierra, leeremos las aventuras de North y Nimh, que lucharán por salvar a los habitantes de dichos reinos.
  • Héroes, Anissa B. Damom (Kiwi),Preventa AQUÍ. (Infantil-Juvenil). 320 páginas. Vuelve la narración de la vida de Victoria después de La Colmena, que conocería en la primera parte de la saga «The Cool Kids», ahora debe aprender a encontrar el valor suficiente para ser un héroe.
  • La corona del mar,Julio Alejandre (Pámies),Preventa AQUÍ. (Ficción histórica). 592 páginas. Las vidas e historias de varias personas y familias se cruzan en este libro lleno de historia, que nos lleva desde el Caribe hasta las Azores en los tiempos de Felipe II de España.

Día 3:

  • Una corona de huesos dorados, De sangre y cenizas 3, Jennifer L. Armentrout (Puck),Preventa AQUÍ, (Romántica) 800 páginas. En esta tercera entrega, podremos descubrir más secretos y traiciones que pondrán en peligro la corona de Poppy.
  • Recuérdame, Alice, Marta Santos (Titania) Preventa AQUÍ.(Romántica). 352 páginas. Un amor prohibido en la década de los 80. Mil recuerdos en cintas de video. El propósito de que alguien recuerde al amor de su vida…
  • El corazón de la bruja, Genevieve Gornichec (Umbriel), Preventa AQUÍ, (Ficción).384 páginas. La autora nos trae la historia de una de las amantes de Loki, nos la cuenta minuciosamente. Conocemos a la bruja Angrboda y todo lo que debe luchar tras escapar de las llamas, aquellas que Odin le aplica como castigo por no querer decirle el futuro.
  • Como atrapar a una heredera, Agentes de la corona 1, Julia Quinn (Titania),Preventa AQUÍ.(Romántica). 320 páginas. Julia Quinn nos trae otra amorosa historia que, esta vez, gira en torno a Caroline, una heredera que escapa de un destino cruel para ir a parar a una convivencia insoportable que solo es el inicio de una pasión irrefrenable.
  • Las estrellas en tus ojos, Jenn Bennett (Puck),Preventa AQUÍ, (Ficción juvenil).416 páginas. Una acampada accidentada hace que Zorie y Lennon terminen solos y juntos a pesar de su enemistad. ¿Quedará algo de su antigua amistad bajo aquella capa de odio mutuo?, la naturaleza se lo pone difícil…
  • Una lección de tinta y venganza, Victoria Lee (Umbriel),Preventa AQUÍ, (Thriller). 384 páginas. El libro perfecto para los amantes de las academias oscuras transcurre en la escuela Dalloway. En el descubriremos los secretos de dicha escuela. Muerte, brujería, oscuridad. Todo gracias al retorno de Felicity Morrow.

Día 4:

  • Romper el círculo, Colleen Hoover (Planeta), Preventa AQUÍ, (Ficción). 400 páginas. La historia de amor entre Lily y Ryle es perfecta, o eso parecía hasta que apareció el ex de Lily. Entonces esta descubrirá la verdadera cara de Ryle.
  • La niebla negra, Geronimo Stilton (Destino Infantil y Juvenil),Preventa AQUÍ, (Infantil/Juvenil). 128 páginas. Siguen las aventuras de Sherlocko en esta nueva entrega, que no es la única de este mes de mayo.
  • Las modistas de Auschwitz, Lucy Adlington (Planeta), Preventa AQUÍ, (Histórica)512 páginas. Del trabajo exhaustivo de la autora y gracias a la ayuda de alguna costurera superviviente, llega este emotivo y duro libro que nos cuenta la historia de aquellas 25 mujeres y adolescentes judías que tuvieron la misión de hacer ropa a medida para damas de la alta sociedad nazi.
  • Las tumbas de Atuan, Ursula K. Le Guin (Minotauro),Preventa AQUÍ, (Ficción), 381 páginas. Para encontrar la otra, y ansiada, mitad del anillo de Erreth-Akbé, Ged deberá ir hasta las tumbas de Atuan, dice la leyenda que allí la encontrará.
  • Yo no renuncio, Laura Baena Fernández (Lunwerg Edit), Preventa AQUÍ (incluso podéis conseguirlo firmado) (Ensayo), 320 páginas. Laura nos cuenta como tuvo que dejar su trabajo al dar a luz a su primera hija, algo que podemos ver normal…pero que no es ni normal, ni justo. Y sigue pasando. En una sociedad tan adelantada como presumimos, la conciliación sigue brillando por su ausencia. Todos deberíamos tomar conciencia sobre este problema.
  • En persona no aparentas tantos likes, Carmen Estéfano y Luis Hernández (Edic. Martínez Roca), Preventa AQUÍ, (Ficción), 155 páginas. Agustina no sabe si su idea de mezclar ficción (la de su incipiente novela) y realidad (la suya propia) ha sido la mejor.

Día 5:

  • Cuando el cielo se rompa y caigan las estrellas, Cherry Chic (Montena), Preventa AQUÍ. (Juvenil).480 páginas. Empezar desde cero. Otro país. Amor y lucha. Vuelve la exitosa Cherry Chic con una nueva saga.
  • Ella es tan dulce, Susan Elizabeth Phillips (Edic. B), Preventa AQUÍ, (Ficción), 432 páginas. Quince años después, la vuelta de Sugar a su ciudad natal…arruinada y abandonada, hace que todos aquellos a los que humilló quieran vengarse. ¿Podrán?
  • La gran serpiente, Pierre Lemaitre (Salamandra),Preventa AQUÍ. (Humor negro). 320 páginas. En un escenario de crímenes encadenados, Pierre pone en juego su narrativa mordaz y divertida.
  • Superlío en Los Ángeles, El mundo de Clodett 11, Clodett (Montena),Preventa AQUÍ, (Infantil). 192 páginas. Clodett nos cuenta sus aventuras en Estados Unidos en un viaje de intercambio. En el le sucederán mil cosas divertidas.
  • Duendes del dulce hogar, Vanesa Pérez-Sauquillo Muñoz (Molino), Preventa AQUÍ, (Infantil). 128 páginas. Todos tenemos duendes en nuestra casa. En casa del Señor Higgs viven unos duendecillos muy peculiares, que endulzan la vida de todos. Ellos enseñarán a los lectores más pequeños valores como la amistad o el trabajo en equipo.
  • Ana de las Tejas Verdes 9, Bienvenida Señora Blythe, Lucy Maud Montgomery (Molino), Preventa AQUÍ (Infantil) 142 páginas. Esta nueva aventura de Ana nos cuenta los días en que se convierte en la Sra. Blythe, tras casarse con Gilbert. ¿Qué nuevas sorpresas traera ahora la vida para Ana?
  • El perdedor, Myriam M. Lejardi (Fandom Books),Preventa AQUÍ. (Juvenil). 464 páginas. Un nuevo juego, lleva a Bosco a un papel en el que no puede estar más incómodo. ¿Cómo ganará esta vez?
  • Tom Gate 19. Risas geniales(por que sí), Liz Pichón (Bruño), Preventa AQUÍ. (Infantil). 240 páginas. En esta entrega Tom nos sigue divirtiendo con sus ocurrencias. Toda una saga premiada respalda este tomo 19. ¿Os apetece reír un rato?
  • Olivia tiene cosas que hacer, Elvira Lindo (Fundación Santa María y Edic.SM), Preventa AQUÍ. (Infantil). 24 páginas. Aún recién despierta y de mal humor, Olivia encuentra algo divertido que hacer.

Día 6:

  • La pirámide inmortal, Javier Sierra y Salvador Rubio Gómez (Norma Edit.),Preventa AQUÍ. (Cómic). 96 páginas. Versión en cómic de la interesante novela de Javier Sierra. Guionizada por Salvador Rubio. Seguimos la trama de Napoleón y sus secretos, aquellos que le enlazaban con Egipto.

Hasta aquí la primera semana de este mes de Mayo que acabamos de empezar. Como habéis leído, nos trae mucha literatura juvenil e infantil, lo cual me alegra siempre la vida, por que, además de que es un genero que me encanta, hace que no se pierda mi esperanza por los futuros lectores y lectoras. Siempre van a tener libros para poder alimentar esta pasión.

Espero, como todas las semanas, que hayáis encontrado algún libro que os haya llamado la atención. Es tiempo de hacer regalitos de primera comunión, no olvidad lo agradecido que es un libro, aunque de primeras parezca no gustar.

Pero es como plantar una semilla. No vamos a ver brotes al minuto siguiente, vamos a tardar unos cuantos días, incluso semanas, en ver asomar los primeros retazos verdes.

Pues igual. En primer momento, salvo que ya sea un lector/a asiduo, no nos agradecerá el regalo de la misma manera en que agradece un videojuego, un juguete o un nuevo teléfono móvil. Pero, si empieza a leerlo, seguro que nos hará saber que le ha gustado.

Por cierto, no puedo dejar pasar la ocasión para mencionar a Laura Baena y la lucha que todos deberíamos respaldar. La no conciliación sigue siendo una realidad, una realidad que hace que miles de mujeres se vean excluidas de la vida laboral, y con esa exclusión llegan un montón de problemas, no solo los económicos. El trabajo no solo es bueno para la cuenta corriente. La autoestima, la salud mental, la salud física y miles de aspectos más que hacen más que necesario poder conciliar la vida laboral con la familiar. Cosa que muchas empresas ni siquiera contemplan aún en su política interna. Así poco vamos a avanzar.

¡¡Buena semana, lectores y lectoras!!